
Bogotá, enero 28 de 2026. La economía colombiana registró en 2025 un desempeño marcado por la desaceleración del crecimiento, la moderación de la inflación y un entorno fiscal más exigente, según el informe Balance 2025 y Perspectivas 2026 presentado por la Andi.
El documento señala que durante 2025 el crecimiento económico fue inferior al promedio histórico, afectado por un menor consumo de los hogares, condiciones financieras restrictivas y un contexto internacional de alta incertidumbre. Sin embargo, se evidenciaron señales de estabilización hacia el cierre del año.
La inflación mostró una tendencia descendente, aunque permaneció en niveles superiores al rango meta del Banco de la República, lo que mantuvo tasas de interés elevadas durante buena parte del periodo y limitó la expansión del crédito y la inversión privada.
Comportamiento sectorial
El balance sectorial evidencia un desempeño heterogéneo. Mientras sectores como comercio, transporte y servicios financieros mostraron una recuperación gradual, actividades como la construcción y parte de la industria manufacturera continuaron rezagadas por la debilidad de la demanda interna y el encarecimiento del financiamiento.
El mercado laboral presentó una leve mejora en los indicadores de empleo, aunque persistieron altos niveles de informalidad y desafíos en la generación de puestos de trabajo de calidad.
En materia fiscal, el informe advierte que el país enfrentó mayores presiones por el crecimiento del gasto público y la necesidad de cumplir las metas de la regla fiscal, en un entorno de ingresos tributarios moderados.
Perspectivas para 2026
Para 2026, el informe de la Andi proyecta un escenario de recuperación gradual de la actividad económica, apoyado en una reducción progresiva de la inflación, eventuales recortes en las tasas de interés y una mayor confianza de consumidores e inversionistas.
Se espera que el consumo privado y la inversión comiencen a mostrar un mayor dinamismo, impulsados por mejores condiciones financieras y una mayor estabilidad macroeconómica. No obstante, el documento advierte que los riesgos fiscales y externos siguen siendo relevantes.
Entre los principales retos para 2026 se encuentran:
- Mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas.
- Fortalecer la inversión privada.
- Reducir la informalidad laboral.
- Preservar la estabilidad de precios.
El informe subraya que el desempeño económico dependerá en buena medida de la disciplina fiscal, la ejecución de políticas públicas orientadas al crecimiento y la evolución del entorno internacional.
Entorno internacional
En el documento, la Andi destaca que el contexto global seguirá siendo desafiante, con una desaceleración de algunas economías desarrolladas, tensiones geopolíticas y volatilidad en los mercados financieros, factores que podrían incidir sobre las exportaciones, el tipo de cambio y la inversión extranjera.
En este escenario, Colombia deberá fortalecer su competitividad, diversificar su aparato productivo y mantener un manejo prudente de la política macroeconómica.
El balance concluye que, aunque 2025 fue un año de ajustes y menor crecimiento, 2026 se perfila como un periodo de transición hacia una recuperación moderada, condicionada por la estabilidad fiscal y la confianza del mercado.
