Bogotá, febrero 19 de 2026. Fitch Ratings advirtió que el sector bancario colombiano enfrentará un entorno más desafiante en 2026 debido al incremento del salario mínimo en 23 %, en un contexto de inflación todavía elevada y mayores tasas de interés. Aunque la medida fue suspendida de manera temporal por una decisión judicial, la calificadora prevé que finalmente se mantenga un aumento significativo.
Según el análisis, los principales riesgos se concentran en una compresión de los márgenes financieros, un mayor costo del crédito y un debilitamiento de la capacidad de pago de hogares y empresas. La entidad señala que la capitalización del sistema se mantendría estable, pero las presiones sobre rentabilidad y calidad de activos podrían intensificarse a lo largo del año.

Tasas altas y menor margen financiero
Fitch explicó que el reciente aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés del Banco de la República, sumado a expectativas de inflación cercanas al 6 % y tasas oficiales alrededor del 11 % en 2026, está elevando los costos de fondeo del sistema financiero.
Esto provocaría que los bancos enfrenten una reducción en su margen de interés neto, ya que los costos de financiación crecerían más rápido que la capacidad de ajustar las tasas de los créditos. Esta situación pone en riesgo la recuperación de la rentabilidad que varias entidades habían empezado a mostrar tras cumplir con nuevas exigencias regulatorias.
Mayor consumo, pero con riesgos
El aumento del salario mínimo podría estimular de forma temporal el consumo y el uso de tarjetas de crédito, impulsando los préstamos personales y el crédito rotativo. Sin embargo, Fitch advierte que este crecimiento se daría en un entorno de inflación y tasas elevadas, lo que deteriora la capacidad de pago de los hogares.
Incluso con políticas prudentes de otorgamiento de crédito, un mayor peso de las carteras sin garantía —más rentables pero también más riesgosas— podría traducirse en mayores pérdidas si se debilitan las condiciones económicas.
Hipotecas, el punto más vulnerable
Uno de los focos de mayor preocupación es la cartera hipotecaria, que creció 11,7 % nominal hasta noviembre de 2025. Dentro de este segmento, los créditos VIS y VIP para hogares de bajos ingresos están presionados por la indexación al salario mínimo, que eleva el valor de la vivienda y las necesidades de financiamiento.
A esto se suma la eliminación de subsidios como “Mi Casa Ya”, lo que está dificultando los cierres financieros tanto para constructores como para compradores. Fitch advierte que muchos hogares podrían quedar excluidos por límites de endeudamiento, lo que aumentaría los riesgos de concentración para los bancos con alta exposición a este mercado.
Riesgos adicionales y estabilidad del capital
La calificadora también alertó sobre eventuales riesgos crediticios si se llegaran a imponer requisitos obligatorios de colocación de créditos que desconozcan los criterios técnicos de evaluación. Esto podría afectar la gestión del riesgo y la liquidez del sistema.
Pese a este panorama, Fitch considera que la capitalización bancaria se mantendrá sólida. Los bancos colombianos cuentan con márgenes regulatorios adecuados y políticas conservadoras de administración del riesgo, lo que les permitiría absorber un deterioro moderado del entorno económico sin necesidad de apoyo externo.
