
Medellín, 13 de abril de 2026. La Institución Universitaria ITM, en alianza con la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Brasil, ha obtenido una patente internacional por el desarrollo de un sistema modular de ladrillos antisísmicos.
Lo revolucionario de esta tecnología radica en sus materiales: caucho natural y cenizas de bagazo de caña de azúcar, transformando residuos industriales en soluciones de seguridad para la infraestructura.
Tecnología inspirada en bloques de juego
El diseño del sistema utiliza un modelo de conexión “cóncavo y convexo”, similar a las piezas de construcción de juguete, lo que permite un montaje rápido, preciso y modular.
Esta estructura no solo reduce los tiempos de obra, sino que tiene una capacidad excepcional para disipar energía durante movimientos telúricos, protegiendo la integridad de las edificaciones.
Beneficios técnicos y ambientales
- Sostenibilidad: Reutiliza desechos de la industria de la caña de azúcar y caucho, reduciendo el impacto ambiental de la construcción tradicional.
- Seguridad: El material ofrece una alta resistencia mecánica y al fuego. Además, permite intervenir cimientos de casas ya construidas para mejorar su capacidad de resistir sismos.
- Versatilidad: Es ideal para muros reductores de ruido, divisiones de locales, puentes peatonales y pisos protectores en centros educativos y deportivos.
Según el ingeniero y docente Carlos Roberto Arango, este avance es un hito para la seguridad de las viviendas en ciudades con riesgo sísmico, consolidando a Medellín como un referente global en ciencia aplicada y materiales del siglo XXI.
