
Bogotá, enero 22 de 2026. El sector productivo de Colombia y Ecuador lanzó una alerta conjunta por el conflicto arancelario que se está gestando entre ambos países y pidió a los gobiernos activar de manera urgente los canales diplomáticos para evitar una escalada que afecte a consumidores, empresas y cadenas productivas de las dos economías.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), la Cámara de Industrias y Producción del Ecuador (CIP) y la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) coincidieron en que las medidas anunciadas no tienen ganadores y que los principales perjudicados serán los hogares y el tejido empresarial de ambas naciones.
“Acá no hay ganadores. Los grandes perdedores son los consumidores de Ecuador y de Colombia”, advirtió Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex.
Un conflicto con alto impacto comercial
El intercambio comercial entre Colombia y Ecuador asciende a cerca de US$2.800 millones anuales y muestra una fuerte complementariedad productiva, especialmente en sectores como energía, medicamentos, agroindustria, forestal, químicos y plásticos.
Entre enero y octubre de 2025, Colombia exportó a Ecuador US$1.529 millones, mientras que las ventas ecuatorianas a Colombia sumaron US$680 millones, lo que dejó una balanza superavitaria para Colombia por US$849 millones.
Colombia es hoy el tercer proveedor de bienes de Ecuador, después de Estados Unidos y China, mientras que Ecuador es el sexto proveedor de Colombia y el segundo en productos no minero-energéticos.
Las medidas en disputa
La tensión se originó tras el anuncio del Gobierno de Ecuador de aplicar, a partir del 1 de febrero de 2026, una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia.
En respuesta, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia anunció que estudia imponer aranceles de 30% a 20 productos ecuatorianos que ingresan al país, lo que abrió la puerta a una confrontación comercial entre dos socios históricos de la región andina.
Los gremios advierten que estas decisiones afectan directamente la competitividad de la industria, encarecen los productos y rompen cadenas de abastecimiento construidas durante décadas.
Productos y regiones en riesgo
Del lado de las importaciones colombianas desde Ecuador, los bienes que más podrían verse afectados son tableros de madera, conservas de pescado, mariscos congelados, aceite de palma, arroz, tubos y perfiles, frijoles y cacao.
En el caso de las exportaciones colombianas, el impacto recaería principalmente sobre medicamentos, azúcar, carburorreactores, vehículos y café.
Las regiones más expuestas serían Antioquia, Bogotá, Valle del Cauca, Cundinamarca, Bolívar, Atlántico, Caldas y Santander, donde se concentran buena parte de las empresas exportadoras hacia el mercado ecuatoriano.
Entre las compañías colombianas con mayor presencia en Ecuador figuran XM Compañía de Expertos en Mercados, Colgate Palmolive, Hino Motors Manufacturing Colombia, Manufacturas Eliot, Renault Sofasa, Toyota Tsusho de Colombia y Syngenta.
Llamado urgente al diálogo
Para la ANDI y la CIP, el conflicto no solo es comercial, sino estratégico. Ambas organizaciones recordaron que las decisiones anunciadas resquebrajan uno de los procesos de integración económica más antiguos del mundo y ponen en riesgo la estabilidad de cadenas productivas altamente interdependientes.
“Durante años se han construido mecanismos confiables de producción y distribución. Estas medidas afectan el abastecimiento de bienes, insumos y materias primas que requieren las dos economías”, señalaron en un comunicado conjunto.
Los gremios pidieron abrir negociaciones urgentes al más alto nivel y priorizar soluciones en materia de seguridad sin afectar el comercio ni el desarrollo económico.
Un mensaje claro al Gobierno
El mensaje del sector privado es unificado: el conflicto debe resolverse por la vía diplomática y técnica, antes de que entren en vigor los nuevos impuestos.
“Una medida de este tipo puede encarecer súbitamente el acceso y afectar decisiones de compra en mercados altamente sensibles a precio y disponibilidad”, advirtió Analdex.
Ahora, la expectativa está puesta en la reunión propuesta por la Cancillería de Colombia y en la respuesta del Gobierno de Ecuador, en un pulso comercial que podría definir el futuro de una de las relaciones económicas más importantes de la región andina.
