
Bogotá, enero 23 de 2026. El comercio minorista colombiano cerró noviembre de 2025 con un crecimiento anual de 5,5% en las ventas reales, una señal de recuperación frente al débil desempeño de 2024. Sin embargo, el empleo en el sector continuó en contracción y cayó 0,6%, según la más reciente Encuesta Mensual de Comercio (EMC) del Dane.
El resultado confirma un panorama de reactivación desigual: las ventas avanzan, pero la generación de puestos de trabajo aún no acompaña el ritmo de recuperación.
Vehículos y tecnología lideran el crecimiento
De las 19 líneas de mercancías analizadas por el Dane, 11 registraron variaciones positivas en noviembre.
Los mayores aportes al crecimiento provinieron de:
- Vehículos automotores y motocicletas: +29,1%, con un aporte de 3,8 puntos porcentuales.
- Equipos de informática y telecomunicaciones: +17,4%.
- Otros enseres domésticos: +11,3%.
En contraste, las principales caídas se presentaron en:
- Bebidas no alcohólicas: -9,6%.
- Prendas de vestir y textiles: -6,5%.
- Artículos culturales y de entretenimiento: -5,4%.
Este comportamiento refleja una mayor demanda de bienes durables, especialmente vehículos y tecnología, mientras el consumo de bienes tradicionales sigue rezagado.
Crecimiento acumulado de 2,7% en 2025
En el acumulado de enero a noviembre, las ventas reales del comercio crecieron 2,7%, una mejora significativa frente a la caída de -4,5% registrada en el mismo periodo de 2024.
De las 19 líneas de mercancías, 12 presentaron crecimiento en el año, destacándose:
- Vehículos automotores: +21,2%.
- Equipos de informática y telecomunicaciones: +14,6%.
- Otros enseres domésticos: +10,5%.
No obstante, sectores como vestuario, calzado y bebidas continúan mostrando debilidad, lo que evidencia que la recuperación del consumo no es homogénea.
El empleo sigue siendo el punto débil
A pesar del mayor dinamismo en ventas, el empleo en el comercio minorista cayó 0,6% en noviembre y acumula una reducción de 0,4% en lo corrido del año.
Las mayores reducciones de personal se dieron en:
- Grandes almacenes: -3,4%.
- Supermercados: -2,1%.
Mientras que algunos segmentos mostraron aumentos moderados, como el comercio de vehículos y repuestos.
Este comportamiento sugiere que las empresas están aumentando ventas sin ampliar de forma significativa sus nóminas, apoyándose en productividad, automatización o contratación temporal.
Un consumo que se recupera, pero con cautela
El balance general muestra que el comercio empieza a dejar atrás la fase más débil de 2024, pero aún enfrenta un entorno de consumo prudente, afectado por la inflación, el endeudamiento de los hogares y el menor crecimiento del ingreso.
Para los analistas, el reto en 2026 será consolidar esta recuperación y traducir el aumento de ventas en más empleo formal y mayor estabilidad para el sector.
