El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, criticó lo afirmado por el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, al asegurar que “los ricos también lloran” en referencia a la crisis del Hospital San Rafael de Itaguí
Medellín, enero 19 de 2026. En una enérgica declaración, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, manifestó su indignación ante la actual crisis hospitalaria y las recientes declaraciones del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, calificando la situación como un desastre premeditado que pone en riesgo la vida de millones de personas.
El detonante de la polémica: “Los ricos también lloran”
La controversia escaló tras conocerse la respuesta del ministro Guillermo Alfonso Jaramillo, ante la angustia del gerente del hospital público San Rafael de Itagüí, Luis Ferrnando Arroyave Soto, quien lloró en una rueda de prensa, lamentando la precaria situación de su institución.
Según Gutiérrez, ante la pregunta sobre qué decirle al gerente de dicho hospital, la respuesta del funcionario nacional fue que “los ricos también lloran”.
El mandatario local calificó estas palabras como hirientes y desafortunadas, llegando a compararlas con la retórica utilizada por los sicarios de Pablo Escobar durante la masacre de Oporto en 1990. En aquel entonces, los criminales justificaban sus actos bajo la misma premisa de que las clases altas debían sufrir. Gutiérrez enfatizó que este enfoque de lucha de clases es un error, ya que la crisis afecta principalmente a los más pobres y a la clase media.
Cifras alarmantes y saturación hospitalaria
El alcalde presentó datos críticos sobre el estado de la red hospitalaria, fundamentando su denuncia en la falta de pagos y la gestión de las EPS intervenidas por el gobierno, como Savia Salud y Nueva EPS.
• Deuda financiera: Solo al hospital público de Itagüí se le adeudan hoy 26.000 millones de pesos.
• Saturación de urgencias: Entre el 9 y el 15 de enero, el promedio de ocupación en servicios de urgencias alcanzó el 90%, llegando al 99.6% en instituciones de alta complejidad.
• Casos críticos: Algunas instituciones han registrado niveles de saturación en urgencias de hasta el 195%.
Un sistema “destruido” y falta de medicamentos
De acuerdo con el alcalde Gutiérrez Zuluaga, el deterioro del sistema se debe a que las EPS intervenidas —que representan casi el 60% del sector— no están entregando los medicamentos necesarios a los pacientes.
Esto genera un efecto dominó: al no recibir tratamiento en casa, las enfermedades de los ciudadanos se agravan, obligándolos a acudir masivamente a los centros de urgencias, los cuales terminan colapsados y sin recibir los pagos correspondientes por parte del Estado.
Gutiérrez Zuluaga fue enfático al señalar que, para mejorar el sistema de salud, no era necesario destruirlo, y acusó al gobierno nacional de jugar con la vida de la gente de manera premeditada.
Llamado a la acción y futuro del modelo de salud
Finalmente, el alcalde de Medellín hizo un llamado a la sociedad colombiana para rechazar unánimemente estas declaraciones y acciones gubernamentales. Sostuvo que una de las tareas más críticas para el próximo periodo presidencial será redefinir un nuevo modelo de salud que se centre exclusivamente en salvar vidas y no en intereses ideológicos.
“Dejen de ser tan inhumanos”, concluyó el mandatario, exigiendo un cambio de rumbo inmediato para evitar que la tragedia sanitaria siga cobrando vidas en el país
