
Cartagena, febrero 5 de 2026. Durante la instalación del 28º Congreso de Tesorería, el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, señaló que la declaratoria de emergencia económica minó la confianza de los inversionistas, quienes ahora perciben a Colombia como un país más riesgoso.
Malagón destacó que uno de los principales retos es garantizar reglas claras y estables en la venta de deuda pública, tras la operación de TES por $23 billones realizada con un inversionista extranjero.
Según el dirigente gremial, la ausencia de comunicación previa sobre esta transacción limitó la capacidad de los agentes del mercado para anticipar sus efectos y gestionar adecuadamente la liquidez y los portafolios.
Recuperar la credibilidad
El presidente de Asobancaria también subrayó la necesidad de avanzar en la adopción del Open Data, clave para mejorar la calidad de la información financiera y ofrecer mejores productos a los clientes. Asimismo, insistió en eliminar asimetrías regulatorias que afectan la competencia y ponen en riesgo los ahorros de los ciudadanos, especialmente frente a iniciativas que permiten captar recursos sin supervisión financiera.
Otro desafío es culminar la desindexación de la DTF y consolidar al IBR como referencia central del mercado de dinero, en línea con el Plan Nacional de Desarrollo. Esta migración permitirá contar con una tasa más representativa del costo real de fondeo.
Finalmente, Malagón resaltó la importancia de implementar plenamente el Coeficiente de Fondeo Estable Neto (CFEN), que asegura fuentes de financiación estables y fortalece la resiliencia del sistema financiero en el largo plazo.
Con estos llamados, Asobancaria busca que el país recupere credibilidad y competitividad en los mercados internacionales, garantizando condiciones de estabilidad para el sistema financiero y la economía nacional.
