
Bogotá, febrero 3 de 2026. El Banco de la República advirtió que la inflación en Colombia se incrementará durante 2026 y alcanzará un nivel de 6,3 %, como resultado de una economía con exceso de demanda, mayores costos laborales y un consumo interno dinámico. Así lo señala el más reciente Informe de Política Monetaria, publicado este martes.
De acuerdo con el documento técnico, la inflación anual cerró 2025 en 5,1 %, prácticamente igual al nivel observado en 2024 y por encima de la meta oficial del 3 %. La inflación básica, que excluye alimentos y precios regulados, se ubicó en 5,0 %, lo que confirma presiones persistentes sobre los precios.
Entre los principales factores que explican el comportamiento inflacionario se encuentran el fuerte crecimiento del consumo privado y público, los ajustes de precios con base en la inflación pasada, el aumento significativo del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral, mayores costos laborales, el encarecimiento de algunos alimentos y presiones sobre el precio del gas natural a comienzos de 2025.
Estos efectos compensaron factores que ayudaron a moderar la inflación, como la apreciación del peso, los menores precios internacionales de algunas materias primas, una mayor oferta de alimentos perecederos y ajustes moderados en combustibles y servicios públicos.
Inflación bajaría en 2027
El Banco proyecta que la inflación comenzará a descender en 2027 y se ubicaría en 3,7 en diciembre de ese año, acercándose nuevamente a la meta del 3 %, principalmente gracias a las decisiones de política monetaria adoptadas por la Junta Directiva.
No obstante, la entidad advirtió que la incertidumbre sigue siendo elevada, con riesgos principalmente al alza, debido al impacto del incremento del salario mínimo, la volatilidad del tipo de cambio, la evolución de los precios regulados y las tensiones económicas internacionales.
Economía creció impulsada por el consumo
Durante 2025, la economía colombiana mostró un desempeño sólido. En el tercer trimestre del año creció 3,4 %, impulsada por el fuerte consumo de los hogares y del sector público.
El consumo fue favorecido por el aumento del ingreso disponible de los hogares, las remesas del exterior, el turismo internacional, los altos precios del café, el empleo elevado y una mayor confianza de los consumidores. La inversión también creció, especialmente en maquinaria y equipo, transporte y bienes de capital para el sector agrícola, así como en obras de infraestructura. La inversión en vivienda, en contraste, mantuvo un bajo desempeño.
En materia laboral, el empleo continuó creciendo y la tasa de desempleo se mantuvo en niveles históricamente bajos, aunque se observó un aumento de la informalidad, que llegó a 55,8 %, asociado al crecimiento del trabajo no asalariado.
Tasa de interés sube a 10,25 %
Ante el repunte de la inflación esperada y el dinamismo de la economía, la Junta Directiva del Banco de la República decidió en enero de 2026 aumentar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, ubicándola en 10,25 %.
Según el Banco, esta decisión busca garantizar que la inflación retome una senda descendente y converja hacia la meta del 3 % en 2027, en cumplimiento de su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda y promover el máximo nivel sostenible de empleo y producción.
Las futuras decisiones dependerán del comportamiento de la inflación, sus expectativas, la evolución de la actividad económica y el balance de riesgos internos y externos.
