
Bogotá, enero 23 de 2026. El Centro de Estudios de Energía Renovable y el Agua (CEERA) lanzó una alerta pública frente al Decreto 0044 de 2026, expedido por el Gobierno Nacional para atender la crisis del sistema eléctrico.
Aunque reconoce la gravedad de la situación y la necesidad de medidas extraordinarias, el gremio advierte que las disposiciones adoptadas trasladan cargas financieras a los generadores, especialmente a las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH), que no son responsables de la crisis.
Pequeños proyectos, entre los afectados
El decreto señala que comercializadores que representan entre el 39% y el 40% de la demanda nacional enfrentan afectaciones financieras significativas, con especial impacto en la región Caribe. En el caso de AIR-e, se requerirían más de $5,4 billones en un año para sostener su operación.
CEERA cuestiona que las medidas impongan obligaciones homogéneas a todos los generadores, sin distinguir tecnologías ni escalas, lo que afecta directamente a proyectos pequeños con márgenes ajustados y alta sensibilidad a cambios regulatorios.
“Convertir la generación en respaldo financiero de las fallas estructurales del sistema desincentiva la inversión y genera un riesgo regulatorio significativo”, advirtió el gremio.
El comunicado enfatiza que la generación eléctrica, especialmente la renovable de pequeña y mediana escala, requiere estabilidad regulatoria y reglas claras para garantizar operación, mantenimiento y nuevas inversiones.
Se deben atacar causas estructurales
La imposición de contribuciones basadas en utilidades, sin considerar la heterogeneidad del parque generador, puede comprometer la bancabilidad de los proyectos y la seguridad energética del país.
CEERA reiteró su disposición a contribuir de manera solidaria en la coyuntura, pero insistió en que las medidas deben atacar las causas estructurales: pérdidas técnicas y no técnicas, bajos niveles de recaudo, rezagos en infraestructura y vulnerabilidad socioeconómica de los usuarios. Resolver la emergencia del presente, concluyó, no puede implicar sembrar los riesgos del futuro.
El gremio de las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas lanzó una alerta frente al Decreto 0044.
El Centro de Estudios de Energía Renovable y el Agua, CEERA, reconoció la crisis del sistema eléctrico, pero advirtió que las medidas del Gobierno trasladan cargas financieras a los generadores, especialmente a las hidroeléctricas pequeñas, que no son responsables del problema.
El decreto busca atender el riesgo sistémico que afecta a comercializadores que representan hasta el 40 % de la demanda nacional, con especial impacto en la región Caribe. Sin embargo, CEERA señala que imponer obligaciones homogéneas desincentiva la inversión y pone en riesgo la seguridad energética.
El gremio pidió que las medidas se enfoquen en resolver las causas estructurales: pérdidas, bajo recaudo y rezagos en infraestructura. “Resolver la emergencia no puede sembrar los riesgos del futuro”, concluyó CEERA.
