
Bogotá, enero 22 de 2026. Las concesiones de infraestructura en los sectores aéreo, férreo y portuario se consolidaron en 2025 como una fuente clave de recursos para la Nación y las regiones.
De acuerdo con el balance presentado por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Gobierno proyecta recibir cerca de $1,7 billones por concepto de contraprestaciones derivadas del aprovechamiento económico de la infraestructura pública.
Estos recursos provienen de la operación de aeropuertos, corredores ferroviarios y puertos concesionados, y se destinarán tanto al fortalecimiento de la infraestructura de transporte como a la estructuración de nuevos proyectos bajo esquemas de asociación público-privada.
Aeropuertos, la principal fuente de ingresos
El mayor aporte proviene de las concesiones aeroportuarias. Según la ANI, en 2025 se proyecta recibir cerca de $1,3 billones de 9 aeropuertos concesionados en el país.
De este total, el 20% se transfiere directamente a los municipios donde operan los terminales aéreos. En cifras, más de $262.000 millones serán girados a 11 municipios para financiar proyectos de mejoramiento de sus sistemas e infraestructuras de transporte.
El principal generador de estos recursos es el Aeropuerto Internacional El Dorado, que dejó para Bogotá y Funza más de $195.000 millones, consolidándose como el proyecto aeroportuario con mayor impacto fiscal para las entidades territoriales.
“Nuestros aeropuertos concesionados, además de conectar el país con el mundo, son un motor de desarrollo para los municipios, que cada año reciben recursos para fortalecer sus sistemas de transporte y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos”, afirmó Milena Jiménez, vicepresidenta de Gestión Contractual de la ANI.
Puertos y ferrocarriles también aportan
Las concesiones portuarias representan otra fuente relevante de ingresos. En ocho zonas del territorio nacional, la ANI proyecta recaudar más de $228.000 millones por este concepto.
Estos recursos serán utilizados principalmente para la estructuración, desarrollo y gestión de nuevos proyectos de infraestructura bajo esquemas de asociación público-privada, con el objetivo de ampliar y modernizar la capacidad logística del país.
En el frente férreo, los corredores La Dorada–Chiriguaná, Bogotá–Belencito y la Red Férrea del Atlántico aportarán cerca de $184.000 millones en contraprestaciones.
Según la ANI, estos dineros permitirán continuar con la reactivación del sistema ferroviario, fortalecer el transporte de carga y pasajeros y mejorar la competitividad logística.
Un pilar para la financiación de infraestructura
Para el Gobierno, las contraprestaciones de las concesiones se han convertido en un instrumento clave de financiación de infraestructura sin recurrir exclusivamente a recursos del presupuesto nacional.
El esquema permite que parte de los ingresos generados por la operación privada de activos públicos retorne a la Nación y a los municipios, y se reinvierta en nuevos proyectos de conectividad.
Aunque las cifras son proyecciones sujetas a variaciones, la ANI destacó que el balance de 2025 confirma la importancia de las concesiones como motor de desarrollo regional y como soporte para la expansión de la infraestructura de transporte.
Con estos recursos, el país busca no solo mantener la operación de sus principales nodos logísticos, sino avanzar en una nueva fase de proyectos que impulse la competitividad y la integración territorial.
