
Bogotá, febrero 25 de 2026. La Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia) manifestó hoy una profunda preocupación ante los recientes decretos de emergencia económica expedidos por el Gobierno Nacional, los cuales incluyen la creación de un nuevo impuesto al patrimonio para personas jurídicas.
María Claudia Lacouture, presidenta del gremio, fue enfática al señalar que, si bien la emergencia invernal en departamentos como Córdoba requiere atención urgente y solidaria, la solución no debería pasar por aumentar la carga fiscal al sector productivo, sino por una gestión eficiente de los recursos estatales existentes.
La tesis de la “falta de riego”
Bajo la premisa de que “plata hay”, Lacouture argumentó que el Estado debe priorizar la austeridad y la trazabilidad del gasto antes de acudir a nuevas reformas.
Según la dirigente gremial, la acumulación de cargas —que incluye el alza del salario mínimo y las reformas laboral y tributaria previas— está poniendo en riesgo la viabilidad financiera de las empresas en el país.
“Es como cortar ramas sanas para apagar un incendio. Puede servir un día, pero el árbol queda débil y después deja de dar frutos”, sentenció Lacouture en una analogía sobre cómo los impuestos excesivos terminan afectando el empleo, los salarios y la inversión.
Falta de claridad en el recaudo
Uno de los puntos críticos de la declaración reside en la incertidumbre sobre el destino de los fondos. AmCham Colombia exige metas claras y auditorías que garanticen que el nuevo recaudo llegue efectivamente a las zonas afectadas por la emergencia.
El gremio advierte que “exprimir” constantemente al sector privado sin ofrecer estabilidad jurídica podría derivar en un marchitamiento del tejido empresarial colombiano, afectando directamente la capacidad de compra de los ciudadanos y la relación con los proveedores.
