
Bogotá, 30 de abril de 2026. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó los resultados del mercado laboral correspondientes a marzo de 2026. La tasa de desocupación se ubicó en 8,8 %, lo que representa una caída de 0,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes de 2025 (9,6 %).
Según el informe, el país alcanzó los 24,35 millones de personas ocupadas, lo que significa 650.000 empleos más que hace un año. A pesar de la caída en la tasa de desempleo, el análisis del sector privado enciende alertas sobre la composición de estos nuevos puestos de trabajo.
Puntos clave del informe:
- Creación de empleo: Se concentró en trabajadores por cuenta propia (+457.000) y empleo particular (+361.000).
- Sectores más afectados: El agropecuario perdió 242.000 empleos y la industria manufacturera 166.000.
- Informalidad: Se situó en el 55,6 %, frente al 57,7 % registrado en marzo de 2025.
Reacciones del sector empresarial
Para Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, los datos merecen un análisis profundo debido al crecimiento inusual en el segmento de cuenta propia a pesar de la aparente reducción de la informalidad.
Mac Master señaló una alta influencia de los contratistas del Estado en los resultados, lo cual genera inquietud en medio del actual periodo electoral, e insistió en la importancia de implementar estrategias de crecimiento económico para impulsar la formalidad.
La reducción de la tasa de desempleo al 8,8 % en marzo de 2026 marca el registro más bajo para este mes desde el año 2001. Sin embargo, un análisis detallado de la calidad y la composición de este empleo refleja una realidad heterogénea y divide las posturas de los diferentes gremios económicos:
Mac Master señala que el crecimiento del mercado laboral se ha concentrado en el segmento de trabajadores por cuenta propia (con un aumento de 457.000 personas, llegando a 10,3 millones) y en los contratistas del Estado.
Para la agremiación, llama la atención que la informalidad aparente descienda mientras crece un sector caracterizado por la precariedad laboral, por lo que insiste en la necesidad de ejecutar una estrategia de crecimiento económico que reactive todos los sectores productivos para garantizar plazas de trabajo estables y formales.
Analistas alertan deterioro
Los expertos y centros de investigación han advertido sobre un deterioro estructural. Al comparar los registros frente al año anterior, se observa una disminución acumulada de medio millón de puestos de trabajo formales (medidos a través de la PILA).
El diagnóstico apunta a que, aunque la tasa de desocupación ha caído, los empleos formales están siendo sustituidos por ocupaciones de menor valor o por trabajadores independientes que asumen los costos de su propia seguridad social, lo que reduce el poder adquisitivo de los hogares e impacta el margen de las empresas.
Comportamiento por Ramas de Actividad
El análisis por sectores económicos muestra una marcada disparidad que afecta el comercio y la industria:
- Sector Público y Servicios: La rama de administración pública, educación y salud fue la que más aportó a la población ocupada (+369.000 personas), impulsando la cifra global de ocupación.
- Sectores Tradicionales: En contraste, el sector agropecuario (-242.000 personas) y la industria manufacturera (-166.000 personas) registraron una destrucción de puestos de trabajo. Esta caída afecta especialmente el consumo en las regiones y la oferta de bienes.
En conclusión, la caída al 8,8 % esconde una precarización de las ocupaciones y una alta dependencia del gasto público, lo que representa un reto para el tejido empresarial y la sostenibilidad del sistema de seguridad social.
