
Bogotá, marzo 20 de 2026. Colombia cerró el año 2025 con un incremento significativo en su dependencia de mercados externos para el abastecimiento de granos básicos.
Así lo reveló la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), tras reportar que el país importó un total de 13.209.215 toneladas de estos productos, lo que representa 1,3 millones de toneladas más que en 2024.
El maíz y la soya: Los protagonistas de la balanza
El informe detalla que los cereales representaron el mayor volumen de importación, rozando las 10 millones de toneladas. De este grupo, el maíz es el producto más solicitado, con una participación del 63%, seguido por el trigo.
En cuanto a la soya y sus derivados, el volumen alcanzó las 3.034.493 toneladas. Es de resaltar que el 95% de la torta de soya y el 100% del grano de soya que ingresó al país provino de los Estados Unidos, consolidando a este país como el principal proveedor del sector.
Leguminosas: La canasta básica viene del norte
El consumo de leguminosas en los hogares colombianos también depende fuertemente del exterior. Según Fenalce:
- Fríjol: Se importaron 46.692 toneladas, principalmente de Argentina y Perú.
- Lenteja: El 78% provino de Canadá.
- Arveja: Canadá domina este mercado con el 96% de las importaciones.
Puertos de entrada y logística
La infraestructura portuaria fue clave para este flujo de mercancías. Los puertos de Buenaventura y Cartagena lideraron la recepción de cereales y leguminosas, mientras que Barranquilla y Santa Marta jugaron un papel fundamental en el ingreso de soya y sus derivados.
Este comportamiento, según los analistas del sector, refleja una brecha creciente entre la producción nacional y el consumo interno, lo que obliga al país a ser cada vez más sensible a las fluctuaciones de los mercados internacionales y la tasa de cambio.
