
Medellín, febrero 9 de 2026. En el marco del Día Internacional de la Epilepsia, especialistas del Hospital San Vicente Fundación Medellín destacaron la cirugía como una alternativa terapéutica efectiva para pacientes que no logran controlar sus crisis con tratamiento farmacológico.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 50 millones de personas en el mundo padecen epilepsia, una enfermedad neurológica crónica caracterizada por crisis recurrentes derivadas de alteraciones en la actividad eléctrica del cerebro. Aunque los medicamentos anticonvulsivos permiten controlar la enfermedad en la mayoría de los casos, alrededor del 30% de los pacientes presenta epilepsia farmacorresistente.
Medicamentos y cirugías
La neuróloga Yamile Calle, del Hospital San Vicente Fundación Medellín, explicó que este tipo de epilepsia se define cuando al menos dos medicamentos, correctamente formulados y dosificados, no logran controlar las crisis. En estos casos, deben evaluarse alternativas como dietas especializadas, dispositivos de estimulación cerebral y, especialmente, la cirugía.
“La epilepsia no controlada puede generar consecuencias graves como deterioro cognitivo, lesiones por caídas, quemaduras, ahogamientos e incluso muerte súbita. Por eso, el acceso oportuno a manejo especializado y a evaluación quirúrgica puede ser determinante para la calidad de vida del paciente”, señaló la especialista.
La cirugía de epilepsia no se considera una medida extrema, sino una opción terapéutica basada en un análisis riguroso de beneficios y riesgos. Antes de llegar al quirófano, los pacientes son evaluados por un equipo multidisciplinario conformado por neurólogos, neurocirujanos, neuropsicólogos, psiquiatras y especialistas en imágenes diagnósticas.
El proceso incluye resonancia magnética, electroencefalogramas prolongados, evaluaciones neuropsicológicas y pruebas avanzadas que permiten identificar con precisión el origen de las crisis. Con estos insumos, una junta médica define si el paciente es candidato a cirugía y qué procedimiento es el más adecuado.
Los resultados pueden ser altamente favorables. En casos de epilepsia del lóbulo temporal, una de las más frecuentes, las cirugías resectivas permiten que hasta el 80% de los pacientes quede libre de crisis. En técnicas de neuroestimulación, el objetivo es reducir la frecuencia de los episodios, con disminuciones promedio cercanas al 50%.
Historias como la de Olga, una paciente que convivió durante más de 20 años con crisis recurrentes, reflejan el impacto de esta alternativa. Tras ser diagnosticada con epilepsia focal por esclerosis hipocampal y someterse a cirugía en septiembre de 2024, no ha vuelto a presentar crisis y ha reducido progresivamente su medicación, recuperando su autonomía y actividades cotidianas.
Según los especialistas, una cirugía exitosa no solo disminuye las crisis, sino que permite a los pacientes reintegrarse a la vida social y laboral, mejorar su independencia y reducir el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.
El Hospital San Vicente Fundación Medellín resaltó la importancia de fortalecer el acceso a diagnóstico especializado y tratamientos avanzados, como parte de una atención integral que busca transformar el pronóstico y la calidad de vida de quienes viven con epilepsia.
