
Washington D.C., marzo 3 de 2026. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó hoy su informe “Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante”, donde estima que América Latina y el Caribe crecerán un 2,1% en 2026.
La cifra refleja una economía regional estable pero que enfrenta retos estructurales profundos, especialmente en materia fiscal.
Estabilidad con “cuellos de botella” fiscales
A pesar de que la inflación ha regresado a sus rangos meta en la mayoría de los países y la confianza de los inversores ha mejorado, el BID advierte sobre el peso de la deuda.
Con un promedio regional del 59% del PIB, el aumento en los pagos de intereses está limitando la capacidad de los Estados para invertir en desarrollo social.
El potencial de los minerales críticos
Uno de los puntos más optimistas del informe es el rol de la región en la economía verde. América Latina posee:
- El 50% de los recursos mundiales de litio (cuya demanda subirá hasta un 800% para 2050).
- El 35% de las reservas globales de cobre.
- Más del 20% de las reservas de tierras raras.
Sin embargo, el organismo advierte que la riqueza natural no basta: se requieren reglas claras, instituciones sólidas y gobernanza ambiental para que estos minerales se traduzcan en desarrollo duradero.
Empleo e Inteligencia Artificial
El mercado laboral mostró una notable mejoría en 2025, acercándose a sus niveles de desempleo más bajos en años.
Un dato revelador es el avance tecnológico: hacia mediados de 2025, el 7% de las ofertas de empleo en la región ya mencionaban habilidades en Inteligencia Artificial, consolidándose como la competencia digital de más rápido crecimiento.
