
Bogotá, marzo 25 de 2026. La Junta Directiva de Ecopetrol informó los resultados de su más reciente sesión ordinaria, donde el eje central fue la situación jurídica y administrativa de su presidente, Ricardo Roa Barragán.
La compañía enfrenta una doble presión proveniente de su principal sindicato y de los inversionistas minoritarios.
Presión en dos frentes
En primer lugar, la Unión Sindical Obrera (USO) radicó una solicitud formal para que Roa sea apartado de su cargo. El sindicato anunció que, de no tomarse medidas inmediatas, convocarán a una movilización nacional de trabajadores, lo que podría afectar la normalidad operativa en los campos de producción.
Por otro lado, los accionistas minoritarios han expresado su profunda preocupación tras la revelación de la Fiscalía General de la Nación sobre la imputación de cargos al directivo. Las dudas de los inversores se centran en:
- La eventual activación de cláusulas de incumplimiento en contratos internacionales vigentes.
- El posible impacto en la regulación que rige a la empresa, especialmente bajo los estándares del mercado de valores de Estados Unidos (NYSE).
Otros asuntos en la mesa
La Junta también abordó el conflicto público entre la filial Hocol y su expresidente, Luis Enrique Rojas Cuéllar. Tras los recientes cruces de comunicados, el órgano directivo revisó la respuesta de los apoderados de Rojas y el estado de los cuestionamientos hacia la gestión de la subordinada del Grupo Ecopetrol.
La administración de la petrolera reiteró su compromiso con el cumplimiento de los más altos estándares de transparencia y buen gobierno corporativo, asegurando que las decisiones finales buscarán proteger el valor de la compañía para sus más de 19.000 empleados y miles de accionistas.
