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Floricultores del Oriente antioqueño apuestan por la productividad para enfrentar la revaluación del peso y el alza de costos en 2026

Bogotá, febrero 13 de 2026. En el inicio de la temporada de San Valentín, no de los periodos más relevantes para la exportación de flores colombianas, el sector floricultor del Oriente antioqueño definió su principal estrategia para 2026: mejorar la productividad como mecanismo para proteger la rentabilidad y preservar el empleo formal.

Los productores, representados por el Grupo de Exportadores de Flores y Floricultores Asociados (GEFFA) de Fenalco Antioquia, enfrentan un escenario complejo marcado por la apreciación del peso colombiano, el incremento de los costos laborales y los desafíos fitosanitarios que afectan los cultivos.

Empresarios del sector señalan que trasladar estos mayores costos a los precios internacionales resulta difícil debido a la baja inflación en los mercados de destino.

Presión por tasa de cambio y costos laborales

Durante el último año, el peso colombiano se ha revaluado cerca de un 18%, lo que ha reducido los ingresos en moneda local de los exportadores. Este efecto se combina con un aumento significativo del salario mínimo, en un sector donde la mano de obra representa más del 60% de los costos operativos.

Empresarios del sector señalan que trasladar estos mayores costos a los precios internacionales resulta difícil debido a la baja inflación en los mercados de destino, que en promedio no supera el 2,2%. En este contexto, la productividad se consolida como el principal margen de maniobra para sostener la competitividad.

Reto fitosanitario: “La Secadera”

A la presión económica se suma el desafío biológico de la enfermedad conocida como “La Secadera”, un complejo que involucra bacterias, virus y condiciones del suelo, y que viene siendo objeto de investigación desde hace dos años.

Para mitigar su impacto, los floricultores han establecido alianzas con universidades, entidades gubernamentales, laboratorios y el sector privado, con el fin de desarrollar soluciones que garanticen la calidad del producto en mercados internacionales, especialmente en fechas de alta demanda como San Valentín.

Antioquia consolida su liderazgo exportador

Pese a este entorno adverso, Antioquia cerró 2025 con un desempeño positivo. De acuerdo con cifras de Investigaciones Económicas de Fenalco Antioquia, el departamento registró un crecimiento del 14,9% en el valor de sus exportaciones, alcanzando ingresos por US$422 millones.

El volumen exportado también aumentó 10,9%, con 1,33 millones de unidades comercializadas, lo que confirma la fortaleza del sector en el departamento.

La diversificación de mercados ha sido otro factor clave. Las flores antioqueñas llegaron a más de 80 destinos internacionales, incluyendo nuevos mercados como Vietnam y Nueva Zelanda, aunque Estados Unidos continúa siendo el principal comprador, concentrando más del 70% de las exportaciones.

Variedades con mayor demanda

En la canasta exportadora del departamento, los pompones se mantienen como el producto insignia, con una participación del 32,7%. Los crisantemos, por su parte, lideraron el crecimiento anual con un aumento superior al 22%.

Con este panorama, los empresarios coinciden en que el reto para 2026 será aumentar la eficiencia productiva, enfrentar los riesgos sanitarios y adaptarse a un entorno macroeconómico menos favorable, sin perder presencia en los mercados internacionales ni afectar el empleo que genera la floricultura en la región.

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