
Bogotá, febrero 6 de 2026. El presidente Gustavo Petro anunció que el Gobierno nacional evalúa declarar la Emergencia Económica, Social y Ambiental en los departamentos de Córdoba y Sucre, como respuesta a la grave situación generada por las intensas lluvias e inundaciones que afectan a esta región del Caribe colombiano.
El anuncio fue realizado durante la sesión del Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, celebrada este viernes en la sede de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) en Bogotá, con la participación de ministros y directores de entidades del orden nacional.
El mandatario informó que, de acuerdo con los reportes oficiales, el balance preliminar de la emergencia es de 14 personas fallecidas, cerca de 9.000 viviendas destruidas, casi 50.000 familias afectadas, 35.000 hectáreas inundadas y más de 300.000 personas impactadas.
Solicitud a la Corte Constitucional
El presidente Petro solicitó a la Corte Constitucional levantar la suspensión de la declaratoria de emergencia previamente decretada por el Gobierno para atender esta situación. En un mensaje publicado en su cuenta de X, el jefe de Estado aseguró que el actual fenómeno climático corresponde a un hecho sobreviniente e imprevisible.
Según explicó, los informes técnicos y científicos presentados al Consejo indican que se ha registrado un fenómeno sin precedentes: una corriente fría proveniente del Ártico que alcanzó el Caribe colombiano, generando lluvias extraordinarias sin antecedentes estadísticos en la región.
“El país enfrenta un frente frío del Ártico que ha producido volúmenes de lluvia nunca antes registrados”, afirmó el mandatario, al señalar que este fenómeno se suma a problemas estructurales en la gestión hídrica.
Medidas inmediatas
Entre las acciones anunciadas, el presidente indicó que el Gobierno actuará con apoyo del Ejército Nacional para derribar diques que impiden el flujo natural del agua en las zonas afectadas y avanzar en la restitución de tierras ocupadas ilegalmente en ciénagas y caños, con el fin de mitigar las inundaciones.
Asimismo, instruyó a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios a revisar los niveles de los embalses del país y adoptar las sanciones correspondientes si se detectan irregularidades en su manejo.
El mandatario también cuestionó la operación de los embalses y señaló que se habrían mantenido niveles elevados por razones relacionadas con el funcionamiento de las termoeléctricas y los costos de la energía, lo que habría agravado el impacto de las lluvias.
Posible extensión a nivel nacional
El presidente advirtió que, ante la llegada de un segundo frente frío este fin de semana, la declaratoria de emergencia podría extenderse a otras regiones del país si se agravan las afectaciones.
“Debo declarar de nuevo la Emergencia Económica, Social y Ambiental en la región, y esta puede extenderse al país”, señaló el jefe de Estado.
De acuerdo con el Gobierno, la situación climática actual podría aumentar los riesgos de inseguridad alimentaria, especialmente en Córdoba y Sucre, departamentos donde organismos internacionales ya habían advertido posibles impactos por la crisis climática.
Enfoque en atención humanitaria y prevención
La eventual declaratoria de emergencia permitiría al Ejecutivo expedir decretos con fuerza de ley para agilizar recursos, contratar obras de mitigación, atender a las familias damnificadas y reforzar la capacidad de respuesta institucional.
El Gobierno reiteró que las decisiones estarán basadas en los informes técnicos y en la evolución del fenómeno climático en los próximos días, con el objetivo de proteger la vida, los bienes y la seguridad alimentaria de la población afectada.
