
Bogotá, febrero 6 de 2026. La inflación en Colombia inició 2026 con una variación anual de 5,35 %, según el más reciente reporte del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el DANE.
En enero, los precios registraron un incremento mensual de 1,18 %, superior al observado en el mismo mes del año anterior (0,94 %), lo que confirma un repunte inflacionario al comienzo del año.
Los mayores aumentos se concentraron en los sectores de restaurantes y hoteles (2,94 %), transporte (2,14 %), alimentos y bebidas no alcohólicas (1,66 %) y salud (1,21 %). Estas divisiones explicaron la mayor parte del crecimiento mensual del IPC.
En términos anuales, los rubros que más contribuyeron a la inflación fueron restaurantes y hoteles (9,01 %), educación (7,36 %), salud (7,38 %) y transporte (5,79 %), evidenciando presiones persistentes en servicios intensivos en mano de obra.
Impacto del salario mínimo en la inflación
El aumento del salario mínimo para 2026 se refleja directamente en el comportamiento de los precios, especialmente en actividades donde los costos laborales representan una parte significativa de la estructura de gastos. Subclases como comidas fuera del hogar, transporte urbano, servicio doméstico y arriendos registraron incrementos relevantes durante enero.
Analistas económicos advierten que este efecto de “segunda ronda” del salario mínimo sobre los precios podría prolongar la desaceleración del proceso desinflacionario observado en 2025. El ajuste salarial, aunque busca preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, incrementa los costos de producción y operación de empresas y comercios, los cuales son trasladados parcialmente al consumidor final.
Diferencias por nivel de ingresos
El IPC mostró impactos diferenciados según los niveles de ingreso. En enero, la inflación mensual fue más alta para los hogares vulnerables (1,26 %) y de clase media (1,22 %), mientras que los hogares de ingresos altos registraron una variación de 1,03 %.
En términos anuales, los hogares de ingresos altos enfrentaron una inflación de 5,45 %, frente a 5,13 % en los hogares pobres, lo que refleja un mayor peso de servicios como educación, restaurantes y transporte en su canasta de consumo.
Implicaciones para la tasa de interés
Este comportamiento de la inflación, influido por el aumento del salario mínimo y por los ajustes estacionales de comienzos de año, condiciona las decisiones del Banco de la República sobre la tasa de interés de política monetaria.
Las expectativas del mercado señalan que el banco central mantendrá una postura prudente en los próximos meses. Si bien la inflación se ubica por debajo de los niveles máximos alcanzados en años anteriores, el repunte de enero sugiere que el proceso de convergencia hacia la meta del 3 % será más lento de lo previsto.
El Banco de la República ha advertido que los incrementos salariales elevados pueden generar presiones inflacionarias persistentes, lo que limitaría la velocidad de reducción de la tasa de interés. En este contexto, la política monetaria seguirá enfocada en evitar que los choques de costos se traduzcan en aumentos generalizados y permanentes de precios.
Panorama general
El inicio de 2026 confirma que la inflación sigue siendo uno de los principales retos macroeconómicos del país. El impacto del salario mínimo sobre sectores clave, sumado al comportamiento de alimentos y transporte, mantiene la inflación en niveles superiores a la meta del banco central.
Para los próximos meses, la evolución de los precios dependerá del control de estos costos laborales, de la estabilidad en los precios de los alimentos y de las decisiones de política monetaria que adopte el Banco de la República para contener las presiones inflacionarias sin frenar la recuperación económica.
