
Medellín, marzo 4 de 2026. La estrategia de responsabilidad social y territorial de EPM, denominada “Alianzas para el Desarrollo”, continúa consolidándose como un modelo de gestión conjunta.
En un reciente encuentro entre directivos de EPM y mandatarios locales, se presentaron los avances de este programa que impacta directamente a las comunidades del Norte y Nordeste de Antioquia, específicamente en las zonas de influencia de los complejos hidroeléctricos de la compañía.
Cuatro ejes para la transformación
Desde su implementación en 2016, la estrategia se ha estructurado en cuatro líneas de acción fundamentales para cerrar brechas sociales:
- Educación: Fomento de la calidad y el acceso en zonas rurales.
- Fortalecimiento comunitario: Empoderamiento de los liderazgos locales.
- Proyectos productivos: Impulso a la economía campesina y emprendimientos.
- Turismo sostenible: Aprovechamiento responsable del patrimonio natural y cultural.
Impacto en el campo y la economía local
Uno de los pilares con mayor visibilidad es el de los proyectos productivos. Actualmente, 747 productores rurales y sus familias se benefician de asistencia y recursos para mejorar sus cadenas de valor en productos tradicionales como café, cacao y ganadería.
Asimismo, se destaca la diversificación hacia cultivos de alto valor como la gulupa y los arándanos, lo que permite a las comunidades rurales acceder a mercados más competitivos.
El turismo como alternativa de progreso
En la zona del Norte y Nordeste, 960 personas participan activamente en planes de fortalecimiento del turismo local.
Esta línea busca que los habitantes de municipios como Carolina del Príncipe, Belmira o San Pedro de los Milagros se conviertan en los guardianes de su riqueza natural, proyectando el territorio como un destino sostenible y respetuoso.
La alianza integra a 15 administraciones municipales: Amalfi, Angostura, Anorí, Barbosa, Belmira, Carolina del Príncipe, Donmatías, Entrerríos, Girardota, Gómez Plata, Guadalupe, San Pedro de los Milagros, Santa Rosa de Osos, Yarumal y Yolombó.
