
Bogotá, marzo 18 de 2026. La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) manifestó su profunda preocupación tras la expedición de los decretos que incrementan hasta en un 35% los aranceles para la importación de hierro, acero y productos cerámicos.
El gremio calificó la medida como “inconsistente” con los objetivos de política pública y de vivienda digna en el país.
Impacto directo en el bolsillo de los hogares
De acuerdo con el análisis técnico de Camacol, el hierro y el acero representan el 16,3% de los costos directos de construcción. El nuevo gravamen generaría:
- Un aumento de los costos de construcción de un 3,9%.
- Una presión al alza en el precio final de la vivienda de aproximadamente 2,2%.
- Un efecto acumulado adicional por el arancel del 25% a los productos cerámicos.
Guillermo Herrera, presidente de Camacol, señaló que esta decisión profundiza la desaceleración de un sector que ya atraviesa una situación crítica.
Empleo en la balanza
El gremio criticó que se priorice la protección de 50.000 empleos de la industria siderúrgica nacional, mientras se ignora que el sector de las edificaciones ha destruido más de 136.000 puestos de trabajo en el último periodo.
“El país requiere más oferta y más inversión, no decisiones que encarezcan el desarrollo de proyectos formales”, enfatizó Herrera.
Acciones jurídicas en camino
Camacol fue enfático al señalar que no hay evidencia de prácticas de comercio desleal que justifiquen este “blindaje” arancelario, citando incluso precedentes de la Comunidad Andina sobre el tema.
Por ello, el gremio anunció que está evaluando acciones jurídicas para defender los intereses de los hogares y la estabilidad de la cadena productiva de la construcción.
