
Medellín, mayo 19 de 2026. El Grupo EPM oficializó su plan estratégico y de contingencia para enfrentar la inminente llegada del fenómeno de El Niño en Colombia, advirtiendo sobre un riesgo estructural en el corto y mediano plazo debido a la brecha existente entre la demanda real del país y la capacidad de energía firme disponible.
Ante las previsiones del IDEAM, la multinacional antioqueña implementó una política de uso restrictivo y eficiente de sus embalses para garantizar la continuidad del suministro y proteger la estabilidad económica nacional.
En lo corrido del mes de mayo de 2026, los caudales de los ríos y afluentes que abastecen las hidroeléctricas de EPM se situaron en apenas el 53.9% de su promedio histórico. Este bajo aporte hídrico obligó a la compañía a reducir de manera controlada la generación hidráulica para evitar el vaciado anticipado de sus reservas, considerando que el 70% de la matriz eléctrica de Colombia depende de las centrales de agua.
La carrera por la meta de la CREG
A la fecha, el nivel agregado de los embalses de generación de energía en todo el país se ubica en un 64.8%, una cifra que contrasta positivamente con el nivel de los embalses propios del Grupo EPM, los cuales registran un sólido 82.6%.
Este almacenamiento preventivo responde de manera estricta a la senda y metas regulatorias definidas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG). Según la normativa vigente, los embalses del país deben superar el 80% de su capacidad total a partir del próximo mes de julio y sostener dicho volumen de reserva hasta noviembre, blindando al sistema interconectado frente a la temporada seca más crítica del año.
El factor Hidroituango: 11 metros que equivalen a una ciudad
Dentro de las medidas de fondo presentadas por la administración de EPM, la optimización operativa de la Central Hidroituango se consolida como la variable más determinante para el sistema de energía general. Actualmente, por restricciones y trámites ambientales en curso ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), el complejo energético solo tiene permitido subir el nivel del agua hasta la cota de los 409 metros sobre el nivel del mar (msnm).
Sin embargo, el diseño estructural e ingenieril de la megaobra contempla un nivel máximo de operación de 420 msnm. El Grupo EPM enfatizó la urgencia de destrabar esta licencia, explicando que habilitar esos 11 metros de diferencia técnica representaría un alivio definitivo para el país:
- Equivalen a incorporar la energía de una planta térmica de 130 megavatios (MW) de capacidad.
- Representan el volumen de energía que consume una ciudad del tamaño de Medellín durante 15 días continuos.
El Grupo EPM reiteró que el uso responsable de la energía es un deber compartido e hizo un llamado a los sectores residenciales e industriales a implementar planes de optimización del consumo de cara a la transición climática.
