
Bogotá, mayo 28 de 2026. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia oficializó este 28 de mayo de 2026 la culminación exitosa de la estrategia de manejo de pasivos que condujo a la cancelación del 100% del Total Return Swap (TRS).
La operación, coordinada por la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional, fue sustentada como un paso clave para abaratar el costo del financiamiento soberano y reducir la exposición de la caja nacional a los episodios de volatilidad en los mercados de capitales internacionales.
Los resultados inmediatos de esta estrategia reflejan una evolución de la deuda bruta y neta mucho más favorable que las proyecciones iniciales del propio Gobierno. Con corte a mayo de 2026, la deuda neta de la Nación se estabilizó en torno al 57% del PIB.
Este indicador se ubica por debajo del 58,9% proyectado a comienzos de año en el Plan Financiero 2026, y toma una distancia considerable frente al 63% del PIB que se había estimado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) del 2025.
Desdolarización del pasivo soberano
El principal dividendo de la nueva estructura de financiamiento radica en la pérdida de peso de las obligaciones denominadas en moneda extranjera. La deuda externa de Colombia cayó a niveles cercanos al 24,1% del total del portafolio de deuda pública.
Esta composición contrasta significativamente con el panorama observado al cierre de 2022, momento en el cual la deuda externa representaba el 41,8% de los pasivos totales de la República.
A raíz de este comportamiento, el presidente Gustavo Petro resaltó que contraer la participación de la deuda externa incrementa de forma directa la resiliencia de las finanzas públicas frente a crisis macroeconómicas globales.
Caja del Tesoro alcanza máximos en mayo
De forma paralela al desmonte del TRS, la Dirección General de Crédito Público reportó un fortalecimiento en las posiciones de caja del Estado. Durante la última semana de mayo de 2026, el Tesoro Nacional registró niveles de liquidez en su punto más alto de $27 billones.
Según la cartera de Hacienda, este colchón de recursos líquidos dota a la Nación de una posición financiera flexible y sólida para cumplir con el calendario de pagos y atender las necesidades corrientes de financiamiento del país sin depender de presiones de mercado de corto plazo.
